¿Pueden empeorar las crisis de migraña con el calor del verano?

La migraña es un trastorno neurológico que afecta a millones de personas en todo el mundo. La combinación de factores desencadenantes, como el estrés, la falta de sueño, la dieta y, por supuesto, el clima, puede influir en la frecuencia y severidad de estas crisis.

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Efectos del calor en la salud

El calor elevado puede influir en la salud de varias maneras. Cuando las temperaturas aumentan, el cuerpo humano trabaja aún más para regular su temperatura interna.

Esto puede llevar a la deshidratación, la fatiga y, en algunos casos, golpes de calor. Para aquellos que padecen migrañas, estos cambios en el cuerpo pueden convertirse en catalizadores para episodios de dolor.

  • Deshidratación

La deshidratación es una de las principales preocupaciones durante los meses de verano. Cuando el cuerpo pierde más fluidos de los que ingiere, se produce una disminución en el volumen sanguíneo y una congestión en los vasos sanguíneos, lo que puede contribuir a un dolor de cabeza y, en consecuencia, a una crisis de migraña. Es crucial mantener una adecuada hidratación para evitar estos episodios.

  • Estrés térmico

El estrés térmico se refiere a la presión que enfrenta el cuerpo debido a las altas temperaturas. Este estrés puede estimular la liberación de hormonas del estrés, como el cortisol, que pueden contribuir al desarrollo de una migraña.

La combinación de calor extremo y una alta actividad puede llevar a que el sistema nervioso se vuelva más reactivo, lo que puede ser un disparador para quienes son propensos a las migrañas.

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