La sauna es una práctica ancestral que ha sido utilizada en diversas culturas por sus beneficios para la salud y el bienestar. Al adentrarse en este espacio de calor seco, el cuerpo experimenta una serie de reacciones fisiológicas que pueden tener efectos positivos en nuestra salud a largo plazo.
Si se utiliza de manera regular, la sauna puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y mejorar aspectos como el alivio del dolor, el estado de ánimo y la calidad del sueño.
3Desintoxicación y eliminación de toxinas
La sauna es conocida por su capacidad para promover la eliminación de toxinas a través del sudor. Al someterse al calor intenso de la sauna, se estimula la sudoración, lo que ayuda al cuerpo a liberar toxinas y desechos a través de la piel.
Este proceso de desintoxicación puede contribuir a mejorar la salud del sistema linfático y la piel, así como a eliminar sustancias nocivas del cuerpo, promoviendo una sensación de limpieza y bienestar.