La sauna es una práctica ancestral que ha sido utilizada en diversas culturas por sus beneficios para la salud y el bienestar. Al adentrarse en este espacio de calor seco, el cuerpo experimenta una serie de reacciones fisiológicas que pueden tener efectos positivos en nuestra salud a largo plazo.
Si se utiliza de manera regular, la sauna puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y mejorar aspectos como el alivio del dolor, el estado de ánimo y la calidad del sueño.
2Reducción del estrés y mejora del estado de ánimo
La sauna no solo tiene beneficios físicos, sino que también impacta positivamente en la salud mental. Al someterse al calor de la sauna, se liberan endorfinas, conocidas como las «hormonas de la felicidad», que actúan como analgésicos naturales y generan una sensación de bienestar y relajación.
Este efecto analgésico y relajante puede ayudar a reducir los niveles de estrés, ansiedad y depresión, mejorando el estado de ánimo y promoviendo una sensación general de tranquilidad y bienestar emocional.