Llegas a casa tras 10 horas de oficina, abres la nevera y lo único que quieres es cenar rápido y colapsar en el sofá. La cena, esa comida que parece inofensiva, esconde los saboteadores más silenciosos de tu pérdida de peso. Mientras piensas que lo estás haciendo bien con tu ensalada y tu yogur desnatado, tu cuerpo entra en...