El café valenciano que remata el esmorzaret esconde una norma que los camareros veteranos aplican sin explicarla: no se remueve. Si metes la cuchara antes de probarlo, pierdes el contraste que hace especial al cremaet. Tres capas, tres sabores, un solo vaso.
Esta bebida nació como colofón del almuerzo de media mañana, pero se ha convertido en símbolo de identidad...