Si en tu casa nunca se ha hablado de chanfaina, probablemente tus abuelos no eran de pastoreo. Este guiso de casquería de cordero —hígado, corazón, callos y sangre cocida— lleva siglos alimentando a familias humildes en Andalucía, Extremadura y buena parte de Castilla, y sigue resistiendo en las cocinas de los pueblos como pocos platos lo hacen.
Su nombre viene...