El pulpo que se sirve en las ferias gallegas pasa por un ritual que muy pocos entienden del todo. Antes de cocerlo durante media hora, las pulpeiras lo sumergen y lo sacan del agua hirviendo tres veces seguidas, sujetándolo por la cabeza con un gancho de hierro.
Mucha gente lo ha visto hacer sin saber por qué. Y la explicación...